España aprueba la Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario y el proyecto SPRINT se alinea con este gran paso

El Congreso de los Diputados aprobó de forma definitiva la Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario, convirtiéndose en el primer marco legal integral de España y una medida muy esperada que pone a España a la vanguardia europea en la lucha contra uno de los mayores desafíos sociales, económicos y ambientales de nuestro tiempo: el desperdicio de alimentos.  Esta nueva normativa, promovida por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, coloca el foco en la prevención, la eficiencia y la concienciación colectiva.

La ley establece que todos los actores de la cadena alimentaria deberán contar con un plan de prevención de pérdidas y desperdicio, incluyendo un diagnóstico de los puntos críticos y la aplicación de medidas para minimizarlas. Además, se fija una jerarquía de prioridades para el destino de los alimentos no consumidos: primero el consumo humano, mediante donaciones o redistribución; luego su transformación (zumos, mermeladas); y, en última instancia, su uso como pienso, compost o biocombustible.

Otras medidas destacadas incluyen la obligación, para los establecimientos de hostelería, de ofrecer envases para llevar los alimentos no consumidos y a ofrecer menús con raciones de distinto tamaño para adaptarse a las necesidades de los clientes y reducir el desperdicio.; el fomento de la venta de productos «imperfectos», de temporada o de caducidad próxima; y la promoción de la educación y concienciación sobre fechas de consumo preferente.   

La ley también impulsa planes estratégicos estatales y autonómicos para garantizar su aplicación coordinada, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 y contempla multas que oscilan entre 2.000 y 500.000 euros para quienes no cumplan con las medidas establecidas.

Desde el proyecto europeo SPRINT- Zero Food Waste-, celebramos esta aprobación y la vemos como una oportunidad para escalar y fortalecer nuestras acciones, pues desde el 2024 ya venimos trabajando en la prevención del desperdicio alimentario. Nuestros desarrollos están alineados plenamente en el objetivo de la nueva ley, y con este marco legal reforzamos nuestro compromiso con la construcción de un sistema alimentario más justo, eficiente y sostenible.

SPRINT- Zero Food Waste– aborda el problema del desperdicio desde una mirada integral, analizando sus causas profundas y generando soluciones prácticas adaptadas a tres entornos clave: hogares, supermercados y restaurantes de hoteles. Nuestro enfoque multidisciplinar y basado en evidencia busca precisamente lo que la nueva ley propone: entender, reducir y prevenir el desperdicio alimentario en hogares, supermercados y restaurantes, con estrategias adaptadas a cada contexto.

Entre las principales líneas de acción del proyecto SPRINT – Zero Food Waste– se encuentra el diagnóstico del desperdicio alimentario en estos tres contextos, con el objetivo de entender los comportamientos, motivaciones y barreras que enfrentan consumidores y proveedores. A partir de ese conocimiento, hemos desarrollado estrategias de intervención co-creadas junto a actores locales que actualmente están siendo probadas como casos piloto en Barcelona, Asturias y Madrid. Estas soluciones, que incluyen también herramientas tecnológicas, buscan transformar hábitos y reducir pérdidas de forma medible.

El enfoque de SPRINT va más allá de la implementación: evaluamos el impacto real de las intervenciones en la reducción del desperdicio, en los comportamientos de las personas y en sus implicaciones ambientales y económicas. Este seguimiento riguroso permite generar evidencia sólida para respaldar decisiones políticas y operativas.

Además, dedicamos esfuerzos a la sensibilización y difusión, compartiendo buenas prácticas y recomendaciones que pueden guiar a empresas, instituciones y ciudadanía hacia modelos de consumo más responsables. En este sentido, el nuevo marco legal representa una oportunidad clave para ampliar el alcance de nuestro proyecto y contribuir activamente a su aplicación en todos los niveles.

El proyecto SPRINT – Zero Food Waste– aporta herramientas concretas que pueden facilitar la implementación efectiva de la nueva Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario en distintos entornos porque nuestro proyecto integra, entre otras estrategias, ciencia, innovación social y participación ciudadana y puede servir como puente entre la legislación y la acción cotidiana, acompañando a los actores del sistema alimentario en su transición hacia modelos más sostenibles.

La nueva Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario supone un antes y un después en la manera en que gestionamos nuestros recursos. Pero su éxito dependerá de una respuesta colectiva. Desde SPRINT invitamos a todos —hogares, comercios, restauración y ciudadanía— a sumarse al cambio. Porque en un país donde cada año se desperdician más de mil millones de kilos de comida, cada gesto cuenta y cada alimento salvado importa. España ha dicho alto y claro: aquí no se tira nada. Y nuestro proyecto SPRINT – Zero Food Waste – lo reafirmamos con acción.

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *